Begira convierte las cámaras que ya tienes en vigilantes que levantan la mano: persona en la vía, intrusión fuera de horario, aglomeración, merodeo o cámara saboteada. Con clip de evidencia. Y el vídeo nunca sale de tu edificio.
Sin cajas negras: cada aviso responde a una regla que tú defines dibujando zonas sobre la imagen de tu cámara. Nada de "IA que detecta comportamientos sospechosos".
Alguien pisa la zona crítica (vía, foso, borde). El aviso salta en segundos, no cuando alguien mira la grabación.
Zona restringida armada cuando tú digas (ej. 22:00–06:00). El vandalismo nocturno deja de ser una sorpresa matinal.
Cámara tapada, desenfocada o cegada. La primera señal de que algo va a pasar es que alguien no quiere ser visto.
Más de N personas en la zona que definas. Para reforzar antes del problema, no después.
La misma persona lleva demasiado tiempo en la misma zona (cajeros, accesos, máquinas). Aviso una sola vez, sin insistir.
Por eso Begira trata las falsas alarmas como el enemigo nº 1, y lo mide delante de ti:
Cada evento genera un clip que incluye lo que pasó antes del disparo (pre-roll), el fotograma anotado y una huella criptográfica SHA-256 del vídeo. Cuando haya que denunciar, no habrá que "buscar la grabación": estará empaquetada, íntegra y con cadena de custodia.
Begira se instala en una caja dentro de tu red, junto a tus cámaras. No hay nube de vídeo. Lo único que sale, si tú lo configuras, es el aviso.
Procesamiento local. Sin streaming a servidores de terceros, sin dependencia de internet para detectar. Lo que exige un ente público, de serie.
Detecta que hay una persona, jamás quién es. Sin reconocimiento facial, sin identificación: fuera de la zona gris del RGPD art. 9 y del alto riesgo del reglamento europeo de IA.
No graba 24/7: conserva solo los clips de eventos (~20 s). Menos datos almacenados = menos riesgo y menos obligaciones.
Un mini-PC junto a tus cámaras. Nada entrante desde internet; solo salen alertas si las activas.
RTSP estándar — vale prácticamente cualquier cámara IP instalada en la última década.
Sobre la imagen real de cada cámara: la vía, el acceso, el andén. Las reglas se activan al instante.
Y antes de armar ninguna alerta, una semana en modo sombra: Begira detecta sin avisar y te enseña su precisión medida con TUS cámaras. Si los números no convencen, no hay proyecto. Así de simple.
Si emiten RTSP (el estándar de las cámaras IP), sí. No hace falta comprar hardware de cámara nuevo. En la demo lo comprobamos con una de tus cámaras reales.
No, por diseño. Begira cuenta y localiza personas; nunca las identifica. Es una decisión de producto, no una limitación técnica: nos hace vendibles a entes públicos y nos saca del alto riesgo regulatorio.
Perfecto: Begira funciona 100% aislado. Internet solo hace falta si quieres recibir avisos fuera (Telegram, webhook) — y esa salida es lo único que se abre.
No. Hoy nadie lo hace de forma fiable en producción, y no vendemos lo que no podemos medir. Vendemos cinco detecciones deterministas que funcionan — y la precisión se mide delante de ti.
Webhook JSON genérico (cualquier sistema), Telegram, y conector nativo con ETS Guard (el evento se convierte en incidencia gestionada con responsable y resolución).
Por cámara y mes, sin sorpresas, con la caja incluida en el proyecto. El número exacto depende de cuántas cámaras y qué hardware: pide la demo y sales con propuesta cerrada.
Demo de 15 minutos: te enseñamos la estación simulada en vivo y, si quieres, lo probamos con una cámara o un vídeo tuyo en la misma llamada.
unai@nodeflow.es — pide tu demo